lunes, 27 de junio de 2016

Arrivederci Memoria

Italia no vive de recuerdos; a España la falló la memoria. Atrás quedó el cartel de “animador” que los ‘azurris’ venían arrastrando desde hace menos de una década, precisamente desde la eliminación prematura de Sudáfrica 2010, así como quedaron enterradas en la hemeroteca los videos de un ‘Catenaccio’ que, por el bien del espectáculo (no del fútbol), Antonio Conte no quiere resurgir. Por el otro lado, a los ibéricos el juego de memoria ya no resulta. Brasil le puso fecha de vencimiento desde la Confederaciones 2013 y que hoy se ha consumado en Francia algo lo que los españoles llaman “el fin de un Ciclo de Oro”, ornamentando la derrota a manos de una Italia con sabor a 2006. Por los octavos de final de la Eurocopa, los ‘tanos’ derrotaron a los bicampeones con un 2-0 que echa a un lado el saldo negativo de los últimos diez años para la ‘Nazionale’.
El encuentro arrancaba con la premonición climática de los ánimos españoles. La lluvia asomaba como el escenario idóneo para concluir los años maravillosos de una ‘Roja’ ensimismada desde el silbatazo inicial. Grazziano Pellé y Giacherini fueron el dolor de cabeza de una España sin aspirina, siempre desdibujada en defensa tras cada ataque italiano y con advertencias claras de derrumbe.
El deslizamiento llegó a los 32’. Chiellini, el más seguro y el que más aporte de experiencia transmitió a la zaga, culminó una carambola en el área tras un disparo libre de un Éder sin la clase de Pirlo, pero con la potencia de querer ser parte del nuevo rostro de esta Italia. La lluvia ya se había ido y el sol despejaba las dudas sobre quién era el dominador, descubría aún más las falencias defensivas hispanas y terminaba de secar al conjunto de Del Bosque.
Hay que ser sabios para ser tercos. A España le costó entender que a una defensa y portería conformada por 4 elementos del tetracampeón italiano no se le penetra especulando en el área y careció del elemento sorpresa. Nunca se le pasó por la cabeza, al menos hasta el segundo tiempo, disparar a los palos de Buffón desde fuera del área. Tuvo que ingresar, ya en la segunda parte, una referencia de área más clara como Aduriz, que sin embargo, no concretó el anhelo de los campeones de Sudáfrica.
De Gea se deshacía en esfuerzos desmedidos por engañar con atajadas la terrible defensa y marcaje de un Piqué que no es como el vino añejo y de un Ramos al que se le quedó lo heroico en ataque y se le olvidó lo fundamental atrás. Y cuanto más se acercaba un empate “estrella” (que lo puedes ver pero aún divisas lejano), Grazziano ponía a la luz la desnudez de un cuadro que cuando atacaba encontraba siete camisas azules y que cuando era atacado no tenía ni el número de ojos que se necesita para presenciar la volea acuchillante de la derrota, de la clausura de la fábrica de oro, del 2-0 que instala a los dirigidos de un Conte enérgico en los Cuartos en los que los espera un Alemania al que esta vez no le fallará la memoria de lo ocurrido en 2012 en semifinales.
Italia no vive de recuerdos. Nadie que necesita sacudirse de rachas negativas y/o olvidarse de glorias pasadas para conseguir hazañas nuevas debería. Sino pregúntenselo a España.


domingo, 12 de junio de 2016

El coro de la viveza

Perú despertó esta mañana dominical e hizo lo que de cuando en cuando se le olvida hacer: mirarse en el espejo para salir pulcro a mostrarse ante los demás. Era aquel hombre con los ánimos tan ávidos de quien recién amanece, y con el ánimo de hacer historia como muchas veces la vida le presentó la oportunidad. Reposaba sobre él una joven barba que denota cierto grado de madurez como cierto desorden, a la vez, y que esperaba ‘rasurar’ haciéndole honor al recinto en el que se presentaba: el Gillete Stadium de Boston. Pero no era día de labor ejecutiva, al contrario, se disfrazó de un personaje entrañable que alguna vez caminó por suelo americano. Llevaba el mismo nombre que el apodo latino del estadio y su trabajo era nada más que robar: robarle al destino lo lógico del porvenir, robarle al Brasil de Dunga su reivindicación, y robarle a los suyos una sonrisa de alegría poco probable, pero últimamente, más común, de seguir en la Copa, como le viene sucediendo desde Bolivia 97’.

“Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar 
con el tumba'o que tienen los guapos al caminar, 
las manos siempre en los bolsillos de su gabán 
pa' que no sepan en cual de ellas lleva el puñal.”


Los primeros minutos fueron verdeamarelhos, Alves capitaneaba desde la derecha al Brasil más irregular de los últimos tiempos frente a un Rodríguez enorme en defensa. Sin embargo, la última línea era de cuatro jugadores y no de uno, y los errores en salida de Trauco y Ramos casi nos cuestan la vida ante Coutinho y Filipe Luis, después de que este último exigiera a un Gallese que estuvo atento y despierto en toda la noche bostoniana. 

En el sector medio, la blanquirroja mostraba recuperación, en respuesta, claro, a la cantidad de balones perdidos. Ante la ausencia de grandes referentes, jugadores como Cueva y Flores aceptaban con compromiso la necesidad de liderar y protagonizar la nueva ofensiva nacional y el mismo desarrollo de juego en sí.

"Como a tres cuadras de aquella esquina una mujer 
va recorriendo la acera entera por quinta vez 
y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar 
que el día está flojo y no hay clientes pa' trabajar."


Aquella mujer era el cuadro de un Neymar ausente. El último recuerdo ‘negro’ de dicho contexto en el que el jugador del Barcelona no estuvo tiene bien presente a los alemanes. A pesar de ello, hoy se las ingenió para encontrar con Coutinho y Willian las variantes que encontró frente a Haití. El enemigo de dicha intención tiene como nombre Pedro Gallese, el mejor jugador de esta primera ronda sin lugar a duda, anuló la ambición de Barbosa y Elías que no profetizó lo que esta noche vendría.

"Mientras camina pasa la vista de esquina a esquina, 
no se ve un alma, está desierta to'a la avenida, 
no se ve a nadie y esa mujer sale del zaguán 
y Pedro Navaja aprieta un puño dentro el gabán."


Y vaya que dicha avenida era solitaria. Nos sobran los días en los que tuvimos que usar doble camiseta. “Porque yo creo en ti, vamos, vamos Haití” era el primer cántico de una hinchada que se reunía para ver cómo los de la CONCACAF caían goleados a manos de un Ecuador capitalizador de oportunidades. En ese momento, hayas estudiado la carrera que sea, las Matemáticas se vuelven más fieles que nunca. La diferencia de goles reducía el resultado a sólo una opción válida: matar o morir. El puñal debía ser desenfundado.

"Mientras camina del viejo abrigo saca un revolver, esa mujer, 
y va a guardarlo en su cartera pa' que no estorbe, 
un 38 Smith and Wilson del especial 
que carga encima pa' que la libre de todo mal."


Un revólver del que se escuchó el sonido de la carga pero nunca la explosión de la pólvora. Brasil se deshacía en argumentos y Perú cambiaba las Flores por la esperanza. Edison era sustituído por el elemento que todos pedían en la Selección: Raúl Ruidíaz. El jugador de Universitario supo vestirse como el Terry que triunfó ante la ‘Canarinha’ sin dejar de lado la picardía de un chico que ha hecho de Ate su barrio y del área su casa.

"Y Pedro Navaja puñal en mano le fue pa' encima, 
el diente de oro iba alumbrando toda la avenida, 
mientras reía el puñal hundía sin compasión."


No hay mejor canción que la que uno escucha cuando vive lo que la melodía relata. Andy Polo por fin mostró la irreverencia que hace falta por su sector y sacó un centro que de seguro puso a bailar hasta a Rubén Blades, pues aunque Raúl, después de la acción polémica no sonrío (como niño que no admite la autoría de su travesura) el diente de oro, ese que evidencia la pérdida de otro natural pero lo reemplaza con granujada, brillaba en cada alma incaica.

Nunca se vio cosa tan parecida. Los seis minutos en los que Andrés Cunha tuvo en vilo a todo un continente fueron quizás los más largos de nuestra historia. Era necesario terminar el encuentro con un cardiólogo al lado.

La falta de concentración no fue esta vez nuestra sombra. Lo que tantas veces nos costó la ocasión de hacer historia hoy no tocó ni la puerta ni el ímpetu de un Corzo aguerrido y de un Perú que camina hacia Nueva York, la ciudad de Navaja, para seguir haciendo historia en nuestro torneo favorito, bailar esta vez no con la salsa panameña de Blades, sino con la colombiana. Va Perú, rasurado, ordenado y pulcro hacia su próxima aventura americana cantando tal vez, nuestro coro predilecto:

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay Dios…



Una Obra Conocida

Alemania hoy versa con Shakespeare. “Ser o no ser” es la frase que pareció instalarse en el césped retráctil del Pierre-Mauroy de Lille. Una cuestión de reflejar el poderío del monarca mundial en todo esplendor y no una discreta versión como la que cayó en ‘semis’ de la edición pasada. Esta vez, en Francia, los teutones arrancan con dudas pero a la vez con tranquilidad, esperando que esto último no sea un maquillaje de lo que sería su imagen en toda la Eurocopa. Alemania ha pasado el primer escollo ante Ucrania, venciéndolo 2-0 en la cuarta ciudad más importante del país galo.
Hay decisiones que te marcan la vida. Eso lo entendió bien Mustafi. El central de origen albanés había rechazado a dicho país cuando lo convocó al mismo tiempo que Joachim Low en el 2014, un mes antes de la cita en Brasil. El amor por su madre y sí, por la ambición mundialista hicieron que este joven de 24 años, abiertamente declarado musulmán, tuvo hoy su fruto cuando a los 18’ Kroos centró desde la derecha y  el destino del balón encontró la cabeza del ‘2’. De ahí en adelante, no volvió a ser protagonista del duelo, pero fue de aquellos cuya performance le permitió entrar en la historia una sola vez y marcar destino, como el que él mismo se marcó hace casi dos años atrás.  
Tras la anotación, recién era notoria la lógica. Los ‘Panzers’ eliminaron la tensión de su sistema de juego, expresado en pelotazos y la no hilvanación de juego en los primeros minutos, y tuvo en Tony Kroos al caudillo creativo y conductor de juego que necesitaba. Al contraste, Gotze tuvo la intención pero no el camino para destacar y Müller fue un gato en el agua. El delantero del Bayern no encontró su lugar en el jardín de Pyatov, que salvó su portería delante de un Khedira que no logró concretar de zurda a los 28’.  
De ahí todo fue amarillo. Una Ucrania irrespetuosa sólo encontró resistencia en dos jugadores: Boateng y Neuer. El moreno defensor alemán sacó a relucir la tecnología del ‘ojo de halcón’ rechazando un disparo de Konoplyanka desde la línea. El jugador del Sevilla ya había avisado a los 4’ rematando violentamente un balón que se vio con la elasticidad de Neuer. Un gol anulado, llegadas incesantes, ‘caños’ y superioridad en el sector aéreo fueron parte de la carta ucraniana. Los últimos quince del primer tiempo convirtieron de lata a los bañados en oro en Brasil 2014. Que Martin Atkinson diera por finalizada la primera mitad fue el alivio teutón.
La imagen del inicio de la segunda etapa fue un Shevchenko enojado levantándose de su banquillo para reclamar a los suyos la falta de reverencia con que habían iniciado en los últimos 45’. No era para menos, Draxler exigía a Pyatov y el vértice del arco se remecía tras el disparo de Kroos en tan solo tres minutos. A ‘Kono’ no le gustó el ceño fruncido de su ídolo y por poco le cambia la cara tras un fuerte remate de tiro libre que Neuer desvió hacia el córner.
A los dirigidos por Fomenko no los desordenó la velocidad de transición de los alemanes, pero los de Low sí le dieron la vuelta a la moneda, encontró más espacios, generó más situaciones pero no fue la selección arrolladora que los de la tierra de la cerveza esperaban. Howedes fue prudente en banda derecha, Ozil  fue un actor de reparto y no principal y Draxler pagaba su irregularidad siendo sustituido por un Schurrle al que no le faltaron ocasiones para sentenciar.
Instalado en su cueva, Ucrania sólo esperaba una ocasión para sorprender a la ‘Mannschaft’. Sin embargo, el orden en el fútbol es bivalente, y tras un tiro de esquina que se avecinaba como el salvador del debut ucraniano, Alemania desnudó las intenciones de su rival con una contra que evidenció que los de amarillo no tenían en su refugio más que esperanza y no paciencia. Ozil condujo y cedió para un Schwensteiger que decidió ser protagonista y no ser actor secundario.

En una película que debía contener acción, los cuatro veces campeones mundiales ofrecieron una novela de drama. Se esperan secuelas más apasionantes, pero de todas formas sus ‘lectores’ saben que la productora germana sabe ofrecer ‘filmes’ en los que se inicia con discreción, y se acaba con celebración. He ahí la cuestión.


Alemania es el primer conjunto de esta Eurocopa que gana un encuentro por más de un gol de diferencia.
Fuente: Marca.

sábado, 21 de mayo de 2016

Palacio de Cristal, Teatro de Acero

Hacerle honor a su nombre significó el lamento de toda una afición. ‘Palacio de Cristal’ si lo traducimos. Frágil, ilusorio, que te hace ver las cosas cerca, cuando en la realidad se encuentran distantes. El Crystal quería extender un imperio en el que Leicester había plantado la primera bandera. No es un secreto que, por estos tiempos, el país del té es un territorio más de David que de Goliat. Pero hoy, particularmente, el Manchester United, recordando el apodo de su estadio, hace de Inglaterra un ‘Teatro’ con entrada para los exclusivos. Los ‘Devils’ han conquistado la FA Cup conteniendo una nueva sublevación de los ‘rebeldes de abajo’. 2-1 y conquista del torneo más añejo del globo.
Tras la gesta del Leicester, el cartel de ‘favorito’ no vislumbraba en todo su esplendor sobre el pecho del Manchester. El Crystal se plantó bien en Wembley, la ‘catedral’ inglesa, pese a la amenaza constante de la presencia de Rashford y Martial, quizás, los puntos más altos en el tramo final de la temporada ‘Red’. Justamente el francés estrelló un remate de cabeza en el palo derecho de Henessey, no sin antes de que la misma portería tiemble tras un fuerte remate del belga Fellaini.
A los 79’, Puncheon le dio “punishment” al United y a De Gea. Un control y posterior disparo de zurda puso como piedra al portero español, no así a los hinchas de las ‘águilas’, que retumbaron todo Wembley con el recuerdo abierto y la herida fresca de la edición de 1990 (1-0 en el ‘replay’ frente a los dirigidos, en aquel entonces, por Sir Alex Ferguson).
Sin embargo, Juan Mata, dos minutos más tarde, hizo que la salsa que movía a Alan Pardew, el DT del Palace, se convirtiera en balada, y con un ‘balazo’ disparó con la rabia de su no convocatoria por parte de Del Bosque para la Eurocopa, tras una gran jugada y conducción del ‘Captain’ Rooney.
El partido fue llevado a la prórroga. A los 106’ Van Gaal, quizás en su último juego al mando de los ‘Diablos’, conversaba con el histórico Giggs el cómo reponer la expulsión de Smalling tras doble amarilla un minuto antes. Rehidratación y charla en ambas escuadras para afrontar los últimos 15’.
Y últimos fueron gracias a un misil de Lindegaard. Jese no dejó que el balón toque el suelo y solo bastó su ‘roca’ para demoler un ‘palacio’ en construcción. Wickham, el delantero del Crystal, fusionaba aplausos y lágrimas. Las dos cosas que se merece este conjunto.
Gran Bretaña es hoy, posiblemente, tierra de ‘humildes’, pero como en toda sociedad, es innegable el poder y la influencia de los poderosos. Wembley no fue una nueva Basílica, pero queda en el recinto londinense, una huella que se hace presente cada vez más. La del felino que pisa, de vez en cuando, más fuerte que el león.

domingo, 8 de mayo de 2016

Mamita, qué 'manita'

Juegos y tensión en simultáneo. La Liga hoy solo tiene dos pretendientes, y aunque ajustado el último tramo del campeonato ibérico, los protagonistas serán los nombres habituales en todo el globo terráqueo. Real Madrid y Barcelona definirán el próximo fin de semana al nuevo campeón liguero. Pero antes, la fecha 37 asomaba y con ella, el clásico catalán. Espanyol visitaba el recinto azulgrana en busca de una permanencia matemática en Primera.

El mensaje llegó a los auriculares del entrenador asturiano y de todo el banquillo: Torres ponía el 0-1 ante el Levante en el estadio ‘Ciudad de Valencia’. El Camp Nou lo supo, lo sintió, y se veía en los rostros que Messi observaba detrás de la portería de López mientras alistaba el balón que entraría en el ángulo izquierdo del arco de Pau, que había declarado: “Quisiera que campeone alguno de Madrid”. Bueno, a los 8’, el guardameta faltaba a su palabra.

Luz roja y alerta de nuevo, Cristiano Ronaldo no levantaba bandera ‘blanca’ desde el Santiago Bernabéu y ponía el 1-0 a los 26’, cuando en Catalunya tuvieron que empezar a caer las gotas de lluvia para apaciguar el fuego de un partido que comenzaba a jugarse en el terreno favorito del Espanyol cuando tiene en frente al ‘culé’: el áspero. El saldo fueron las (¡cuatro!) amarillas para Diop, Pérez, Álvarez y Cañas.

Pero áspero no fue lo que se sabía desde Valencia. El  ya descendido Levante le empataba  el duelo a los finalistas de la Champions con un golpe de cabeza de Casadesús. Mientras tanto, Fernández Borbalán validaba el tanto de Benzema con el que la ‘Casa Blanca’ aumentaba cifras en la capital española.

Empezaban los complementarios en Madrid, Barcelona y Valencia. El ‘periquito’ no salió de la jaula impuesta por los dirigidos del cumpleañero Luis Enrique (46 años). De Luis para Luis, el regalo se tradujo en goles: a los 51’ el ectoplasma del fantasma uruguayo se hizo carne, pues luego de un primer tiempo con pocas menciones, Suárez marcaba tras pase de Messi, repitiendo el dulce sabor del gol a los 60’ con un testarazo tras tiro de esquina. Alegría y esperanza no solo por los tantos, sino porque Rodrigo descontaba ante los ‘Merengues’ en ese momento.

Pero no había diferencia entre los ‘pichichis’. Cristiano ampliaba diferencias y conseguía el duplicado de su nombre en el score.

Pau López aprendió que el fútbol se juega con los pies (en su caso también con las manos) pero nunca con los labios. Rafinha aprovechaba un error trágico del portero y con la misma suavidad de la ‘manteca’ de los guantes del arquero, ponía el 4-0.

Premio para un Neymar activo y colectivo en todo el partido, luego de que Suárez lo dejara solo para que tocara la ‘puerta’, la goleada abrió y era el tercero en los últimos 9 juegos del brasileño.

¡Y el Levante ‘ascendía’ la emoción! Un Rossi sorpresivo se cobraba frente al ‘Colchonero’ la vuelta a Segunda, y mandaba terceros a los de Simeone, que dicen adiós a la liga, pues pase lo que pase en la última fecha, el ‘goal average’ frente a los de Messi y compañía  dicta como imposible el alirón rojiblanco.


Final de los encuentros. No sumar de a tres en La Coruña es sub-título para los de Zidane, el Barcelona, mientras tanto, no quiere Granada que le explote en la cara, ni ‘pastel de cumpleaños’ quemado a las puertas del horno.


El Madrid irá a Riazor en la última fecha. Fuente: Marca.


La 'pinturita' de Lionel. Fuente: Marca.

martes, 3 de mayo de 2016

El Verdolaga 'Rueda'

Cuando Jonathan Copete la ‘pinchó’ a los 92’ frente a Marcos Díaz, pinchó también el ‘Globo’ que Huracán había llenado con ilusión. El cuadro argentino acabó eliminado en los octavos de final de la Copa Libertadores. Atlético Nacional de Medellín se llevó la llave con un contundente (y polémico) 4-2 en el ‘Atanasio Girardot’.

Los números hablan de un equipo que hizo los deberes caseros como debía, pero el visitante no perdonará a quien consideran el verdadero artífice de la eliminación: el juez Argote. El venezolano expulsó a Mancinelli a los 52’, con el partido empatado a uno (Ibarbo 23’; Espinoza 25’) y los ánimos caldeados.
   
Huracán dejó de dar batalla; Nacional empezó la ‘Guerra’. Alejandro ‘El Lobo’ Guerra, de tierras ‘venecas’ también, sentenció en 7 minutos el 2-1 y el 3-1.

Al primer encuentro de vuelta de estos ‘octavos’ no le faltó el ‘cuarto’ de hora de suspenso, pues Ramón Ábila marcó el gol de la Copa con una espectacular tijera aérea en la que Armani poco pudo hacer. Cuatro minutos extra se adicionaron y todo era probable en Colombia.

Quisiéramos decir que lo que sucedió tras el gol de Copete y el pitazo final de Argote también sería poco probable, pero es lamentable que Sudamérica vuelva a mostrar a nivel continetal una gresca que hasta que usted termine de leer estas líneas, habrá recorrido medio globo terráqueo. Golpes, patadas, intervención de la policía…ay Sudamérica.


El verdolaga, fuera de lo extra-futbolístico, demostró una vez más por qué es el primero en la clasificación general del torneo continental, y esperará en’ cuartos’ a Rosario Central o Gremio de Porto Alegre. El equipo de Reinaldo, Rueda.


Atlético Nacional ganó dos veces la Copa Libertadores (1989 y 1995).
Imagen: Fox Sports.

Milán en sus 'manos'

Alguien profirió un grito ofensivo desde el banco del Bayern. Movido por su ya conocido temperamento, Diego Simeone encaró a medio plantel mientras la cámara enfocaba en un segundo plano a Josep Guardiola, en su intento por apaciguar a un ‘Cholo’ agresivo. No busquen más comparaciones, ésta fue la escena hecha a imagen y semejanza del partido. La tranquilidad contra el ímpetu, la paciencia versus la fiereza. Vaya a considerar cada uno la superioridad de una sobre la otra, lo cierto es que cuando a alguno de estos atributos se le pone el corazón de Griezman, la seguridad de Oblak y el empuje de Diego Pablo, se consiguen este tipo de resultados. Tras 90’ que estuvieron ‘a cien’, el Atlético de Madrid perdió el partido, pero ganó el boleto para Milán. 2-1 en el Allianz, el nuevo ‘point’ del gozo español (tres semifinales consecutivas y tres eliminaciones frente a los tres 'monstruos' ibéricos).

Los ‘Colchoneros’ van de maratón en maratón. No siempre el más rápido gana, sino el más resistente. Aquel adjetivo inherente a la historia de éste Atlético D.C (Después del ‘Cholo’) se materializó como sucedió en Catalunya una llave atrás. Pero el muro de esfuerzo plantado por los rojiblancos se convirtió en una frágil torre de Jenga, cuando Xabi Alonso encontró el ladrillo débil y de un zapatazo de falta directa derrumbó a un ‘Aleti’ desconocido.

Cualquier vestuario en donde los madrileños pisen tierra en el descanso de algún partido se convierte automáticamente en un salón de oratoria, en un laboratorio, en una charla motivacional. Por eso, saltar al campo para los 45’ finales era un “lávese la cara y muestre bien los dientes”. Carrasco por Fernández para tal labor: Simeone no quería papel calca sobre el terreno muniqués y que el escenario sea el mismo de la etapa inicial.

Pero vaya que consiguió papel milimétrico. No sé si Torres haya sido bueno en Matemáticas de niño, pero si gusta de estudiar Arquitectura nadie haría un escándalo. Compás y transportador para poner un pase exquisito a Antoine, que no dudó ante Neuer.
Mérito para un Bayern que no dejó de apuntar al objetivo. Quien sí apuntó con precisión fue Arturo Vidal, el alma de los alemanes en toda la competición. El chileno cedió de cabeza para un Lewandowski solo frente al arco de Oblak. No gastemos palabras en contar lo que todos sabemos que ocurrió, así no haya visto el partido.

A veces es limitada la emoción expresada en palabras. ¿Qué no le faltó a este partido? Si se es del elenco teutón y se tiene más de 75 años, a buscar enseguida para un marcapasos. Çakir olvidó la vista en Turquía y no vio que Fernando Torres caía fuera del área tras una entrada de Vidal y cobró pena máxima. Desde el manchón blanco Torres se disponía a no correr la misma suerte de Thomas Müller ante Jan en el primer periodo. 84’del partido y el alma volvió al Allianz Arena cuando Neuer recogió los pedazos de papel calca del campo y emuló la ‘gran Oblak’ para continuar con el suspenso.

Once minutos más se vivieron desde ese punto del juego (añadieron cinco extra). Nadie es dueño del tiempo, pero el portero del Atlético bien logró hacerse de todos los segundos de aquellos once minutos infartantes. Las ocasiones de los de Múnich sobre los de España eran aplastantes, pero que la efectividad de los de Guardiola solo haya llegado en dos oportunidades es obra y gracia de Jan Oblak. El partido acabó como el trámite del mismo: bajo el control de las manos del esloveno, que sólo soltó el esférico para llevar sus guantes al aire y festejar con medio Madrid la llegada a Milán.

Como hace dos años, conoceremos mañana si toda una capital logra hacerse del partido decisivo de la Champions, o si ‘ciudadanos’ rebeldes logran colorear de ‘celeste’ su sueño. Por ahora, el Atlético de Madrid busca las pinturas que le permitan culminar una obra de arte incompleta desde el 2014, y que se olvidó traer de Lisboa.


El Atlético disputará la final el sábado 28 de Mayo frente al ganador del Real Madrid-Manchester City.