Copa Libertadores
lunes, 14 de noviembre de 2016
lunes, 17 de octubre de 2016
miércoles, 24 de agosto de 2016
Presión y Depresión en el podio Olímpico
¿Alguna vez has llegado al tope de tu nivel de esfuerzo por conseguir algo, y una vez hecho, lo consideran como un “fracaso”?
Te presentamos la historia de Shawn Johnson East , una gimnasta estadounidense que toco el borde del cielo durante los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Y sí, el borde, ya que obtuvo la medalla de plata en una de las pruebas de dicha disciplina.
El portal PlayGround presentó hace un par de días, un artículo acerca de lo que es conocido como “depresión post-olímpica”. Es un fenómeno psicológico que afecta tanto a los deportistas que obtuvieron medallas como los que no entraron en el podio, incluso a los que estuvieron lejos del mismo. Estar un día en la mira de todo el mundo y a la semana siguiente “regresar a la realidad” constituye para muchos de ellos un golpe emocional muy duro debido a la transición repentina de un mundo a otro.
Encontramos las historias, por ejemplo, de Allison Schmidt, nadadora norteamericana que tras entrar 5 veces al podio en Londres hace 4 años, llevó una vida que ella consideraba vacía. “Cuando me despertaba por la mañana, sólo pensaba en volver a la cama". O como los años tristes de una actual leyenda mundial e histórica de los Juegos: un drogadicto y alcohólico Michael Phelps, que además fue detenido 2 veces por manejar ebrio. "Realmente estaba en un lugar oscuro, no quería vivir más" decía mientras recordaba el intervalo de los años 2012 y 2014, en los que también consideró el suicidio.
Aún con todo, supieron sacudirse del trauma y ganaron dos y cinco medallas más en Río, respectivamente. Suerte que no corrieron Suzy Hamilton y Jesús Rollán, cuyas vidas cayeron en la prostitución por parte de ella, y en la muerte a mano propia del jugador de waterpolo español.
En medio de dichas situaciones, se encuentra la de Shawn. El 20 de Agosto del 2008, en la disciplina de gimnasia artística individual, Nastia Liukin ofrecía una demostración maravillosa y le dejaba claro a Johnson que no se bañaría en oro aquel día. Sin embargo, concentró su mente en brindar un espectáculo igual . de inolvidable para demostrarse muchas cosas a sí misma. En el podio, mientras se le ponía la medalla plateada, el encargado le susurró las dos palabras que marcarían su vida: “Lo lamento”.
“Aquellas palabras le confirmaron a mi corazón lo que ya pensaba: que había fracasado” señala en un video-entrevista para la organización I Am Second (Yo Soy Segundo). Aún con la obtención de otras dos preseas de plata y una de oro “el daño ya estaba hecho”.
“Ese día di el 200 por ciento de mí. Todos los diarios y revistas decían que regresaría a casa con cuatro medallas olímpicas. La presión era muy alta y lo que sucedió aquel día me hizo sentir que le fallé a todo el mundo”, añadió.
En su regreso a USA, Shawn sufrió un cuadro de estrés y pre-depresión que no le permitía dormir, que producía pérdida de cabello y repercutía en una inadecuada alimentación. “No tenía ningún espacio de paz”, es la frase que utiliza para resumir su estado hasta su cambio en el 2012.
“Es difícil de explicar, pero un día, mientras me preparaba para realizar saltos mortales en una práctica, mi mirada quedó fija en el suelo y sentí claramente que Dios me dijo: “Te has permitido pasar por todo esto, incluso a tu familia y vives con el miedo de decepcionar nuevamente a muchas personas. Sé que sientes mucha presión, pero ya es hora de dejarlo atrás”. Cuando escuché eso, sentí que una gran mochila caía de mis espaldas. Se retiró en ese mismo año y no participó de Londres debido a problemas en su rodilla izquierda. Pero escapó de un cuadro que pudo haberla hecho terminar ‘bajo tierra’ como anteriores casos.
“Al recordar la medalla de oro que obtuve en 2008, pensé que no todo había sido tan malo. Que habían cosas más grandes en la vida, cosas mucho mayores.”
Johnson terminó siendo la segunda gimnasta más condecorada de aquellos Juegos. Pero asegura que ese no es su mayor triunfo. “Dios es toda mi respuesta. Él es mi mayor premio”.
lunes, 4 de julio de 2016
Final sin 'Cuento de Hadas'
Los dos goles marcados por Sigurdsson y Bjarnasson en el estadio Saint Denis fueron solamente un pequeño agujero luminoso dentro de una cueva de la cual ell país más simpático y enternecedor no supo salir ante la Selección local. Francia no quería más fiestas sorpresas en su propio cumpleaños y puso sobre el papel la lógica del más fuerte sobre el más ilusionado.
Tan solo a los 12’, Giroud le propinaba el primer puñetazo a un conjunto que supo ser boxeador en tanto duró el torneo. Rooney también había adelantado a los ingleses en octavos y aún así los ‘Vikingos’ supieron darle vuelta al resultado.
Sin embargo, la fatalidad no sería una visita temporal para la sorpresa del campeonato. Las torres cayeron cuando Pogba se estrenó de gol tras un cabezazo al cual no llegó nadie a marcarlo ni contenerlo. Sólo había un ‘Gallo’ en el ‘corral’.
El desconcierto continuó hundiendo a los islandeses, así como el disparo de Payet se hundía en las redes de Haldorsson para decretar el 3-0.
El mismo Payet encontró la mezcla entre suerte y talento cuando habilitío de taco a un Griezzman que se fue sólo frente al arco y la ‘picó’ para no parar con la fiesta. Un tiempo le bastó a los de Deschamps para hacer que el mundo emocional del deporte los odie. Pero no hay que quitarle mérito a una Francia que golepó cuando tenía que, y no se dejó llevar por la sorpresividad de Islandia.
Fuera de la goleada, todos quisiéramos, o deberíamos tener un poquito de Islandia en nuestra vida. Valentía y amor propio hicieron que jugaran en marcador ‘cero’ para no dejar de mostrar cara a la adversidad aunque esta te la rompa. Es sumamente difícil jalar el gatillo en lo nubloso de la masacre, pero ellos lo hicieron. Y Sigurdsson, uno de los héroes de la hazaña continental, marcaba para su país, para el mundo, para todos.
Saint Denis fue más azul que nunca. Galos y balcánicos aplaudían el coraje mostrado tal como lo hicieron cuando el mejor jugador islandés del campeonato, Bjarnasson anotaba de cabeza el segundo descuento, no sin que Giroud firme anteriormente su doblete en el partido, tras centro de Payet y anticipoa la defensa del rival.
Nada evitó la emotiva coreografía de los hinchas islandeses con sus jugadores. El “Ahú” se escuhó fuerte pero melancólico. Islandia se despide de su mejor aventura tras haber dejado fuera a titanes como Holanda, Inglaterra y escalado más alto que Portugal en fase de grupos. Por su parte, el anfitrión aguarda el jueves al Campeón del Mundo en Brasil: Alemania.
Se acabó el romanticismo, es hora de los grandes.
La selección de Islandia será condecorada por el Gobierno de su país al arribar desde Francia.
Fuente: tododeporte
La Melodía del Gol
¿Alguna vez te has preguntado acerca del cántico que hacen los hinchas de varios equipos europeos como el Bayern Múnich, la Roma y el Brujas de Bélgica? Por si los escuchaste en las últimas Eurocopas, sí, hablamos del mismo. Lo generó Bonucci al empatárselo a Alemania en los ‘Cuartos’ de Francia 2016 como los islandeses tras los goles del descuento de su Selección ante el anfitrión del torneo.
Pero, ¿qué canción tatarean?, ¿Cómo nació?, o ¿Por qué se corea tras cada anotación? La respuesta, por increíble que parezca, tiene en el origen nada más y nada menos que a un latino, y mayor es el desasosiego cuando este latino fue ¡un peruano!
Sí, y de uno muy conocido por muchos de nosotros. Hablamos de Andrés Mendoza. El ‘Cóndor’ se encuentra en el punto de partida de esta historia, que tiene como fecha de nacimiento el 22 de Octubre del año 2003. En el Giuseppe Meazza, el AC Milán enfrentaba al Brujas de Bélgica, ex equipo de nuestro compatriota. Y en alguna otra parte de la ciudad, hinchas del club de la visita se reunían en un bar para ver el partido tras no haber podido obtener boletos para ingresar al estadio.
Previo al juego, en la radio del bar sonó ‘Seven Nation Army’ de la banda estadounidense The White Stripes. A los belgas les fascinó tanto el riff de guitarra de la canción que cuando Mendoza anotó el histórico gol con el que su equipo venció al poderoso conjunto de Kaká, Dida y Schevchenko, no dejaron de entonarlo hasta llegar a su país. A partir de entonces, el Brujas lo tuvo como himno tras cada gol. Pero había que hacerlo conocido y Bélgica no era el mejor país en ese entonces para hacerlo. Entonces llegó la Roma de Totti.
El 15 de Febrero del 2006, los italianos visitaron Flandes. Los hinchas del estadio Jan Brendey hicieron gala una vez más de su habilidad cantora cuando Javier Portillo puso el empate momentáneo. A Francesco le fascinó tanto la canción de los norteamericanos que confesó: “Apenas terminó el partido fui a comprar todos los discos de la banda. Fue impresionante”
‘Il Capitano’ llevó el estribillo hasta su patria. Primero los romanos, luego toda Italia. En el año del Mundial de Alemania 2006, los ‘tanos’ exportaron al mundo entero el éxito de TWS al hacer honor al título del ‘single’, vencer a siete poderosos ejércitos nacionales y quedarse con el cuarto galardón mundial de su historia. Ese fue el sello, que perdura hasta el día de hoy. No sin antes pasearse en la Euro de Austria-Suiza,la consagración española del 2008 y la edición del campeonato europeo de naciones en Ucrania-Polonia.
‘Il Capitano’ llevó el estribillo hasta su patria. Primero los romanos, luego toda Italia. En el año del Mundial de Alemania 2006, los ‘tanos’ exportaron al mundo entero el éxito de TWS al hacer honor al título del ‘single’, vencer a siete poderosos ejércitos nacionales y quedarse con el cuarto galardón mundial de su historia. Ese fue el sello, que perdura hasta el día de hoy. No sin antes pasearse en la Euro de Austria-Suiza,la consagración española del 2008 y la edición del campeonato europeo de naciones en Ucrania-Polonia.
Hoy, con menos repeticiones pero con la misma fuerza, se repiten tras los festejos alemanes y galeses (hablamos de ellos pues son los que quedan con vida hasta ahora en Francia). Pero queda para la duda el hecho de que si tal vez, Mendoza no concretaba su diana aquella noche frente a los ‘rossoneros’, hoy no sería una barra mundialmente reconocida. Cosas del fútbol.
lunes, 27 de junio de 2016
Arrivederci Memoria
Italia no vive de recuerdos; a España la falló la memoria. Atrás quedó el cartel de “animador” que los ‘azurris’ venían arrastrando desde hace menos de una década, precisamente desde la eliminación prematura de Sudáfrica 2010, así como quedaron enterradas en la hemeroteca los videos de un ‘Catenaccio’ que, por el bien del espectáculo (no del fútbol), Antonio Conte no quiere resurgir. Por el otro lado, a los ibéricos el juego de memoria ya no resulta. Brasil le puso fecha de vencimiento desde la Confederaciones 2013 y que hoy se ha consumado en Francia algo lo que los españoles llaman “el fin de un Ciclo de Oro”, ornamentando la derrota a manos de una Italia con sabor a 2006. Por los octavos de final de la Eurocopa, los ‘tanos’ derrotaron a los bicampeones con un 2-0 que echa a un lado el saldo negativo de los últimos diez años para la ‘Nazionale’.
El encuentro arrancaba con la premonición climática de los ánimos españoles. La lluvia asomaba como el escenario idóneo para concluir los años maravillosos de una ‘Roja’ ensimismada desde el silbatazo inicial. Grazziano Pellé y Giacherini fueron el dolor de cabeza de una España sin aspirina, siempre desdibujada en defensa tras cada ataque italiano y con advertencias claras de derrumbe.
El deslizamiento llegó a los 32’. Chiellini, el más seguro y el que más aporte de experiencia transmitió a la zaga, culminó una carambola en el área tras un disparo libre de un Éder sin la clase de Pirlo, pero con la potencia de querer ser parte del nuevo rostro de esta Italia. La lluvia ya se había ido y el sol despejaba las dudas sobre quién era el dominador, descubría aún más las falencias defensivas hispanas y terminaba de secar al conjunto de Del Bosque.
Hay que ser sabios para ser tercos. A España le costó entender que a una defensa y portería conformada por 4 elementos del tetracampeón italiano no se le penetra especulando en el área y careció del elemento sorpresa. Nunca se le pasó por la cabeza, al menos hasta el segundo tiempo, disparar a los palos de Buffón desde fuera del área. Tuvo que ingresar, ya en la segunda parte, una referencia de área más clara como Aduriz, que sin embargo, no concretó el anhelo de los campeones de Sudáfrica.
De Gea se deshacía en esfuerzos desmedidos por engañar con atajadas la terrible defensa y marcaje de un Piqué que no es como el vino añejo y de un Ramos al que se le quedó lo heroico en ataque y se le olvidó lo fundamental atrás. Y cuanto más se acercaba un empate “estrella” (que lo puedes ver pero aún divisas lejano), Grazziano ponía a la luz la desnudez de un cuadro que cuando atacaba encontraba siete camisas azules y que cuando era atacado no tenía ni el número de ojos que se necesita para presenciar la volea acuchillante de la derrota, de la clausura de la fábrica de oro, del 2-0 que instala a los dirigidos de un Conte enérgico en los Cuartos en los que los espera un Alemania al que esta vez no le fallará la memoria de lo ocurrido en 2012 en semifinales.
Italia no vive de recuerdos. Nadie que necesita sacudirse de rachas negativas y/o olvidarse de glorias pasadas para conseguir hazañas nuevas debería. Sino pregúntenselo a España.
domingo, 12 de junio de 2016
El coro de la viveza
Perú despertó esta mañana dominical e hizo lo que de cuando en cuando se le olvida hacer: mirarse en el espejo para salir pulcro a mostrarse ante los demás. Era aquel hombre con los ánimos tan ávidos de quien recién amanece, y con el ánimo de hacer historia como muchas veces la vida le presentó la oportunidad. Reposaba sobre él una joven barba que denota cierto grado de madurez como cierto desorden, a la vez, y que esperaba ‘rasurar’ haciéndole honor al recinto en el que se presentaba: el Gillete Stadium de Boston. Pero no era día de labor ejecutiva, al contrario, se disfrazó de un personaje entrañable que alguna vez caminó por suelo americano. Llevaba el mismo nombre que el apodo latino del estadio y su trabajo era nada más que robar: robarle al destino lo lógico del porvenir, robarle al Brasil de Dunga su reivindicación, y robarle a los suyos una sonrisa de alegría poco probable, pero últimamente, más común, de seguir en la Copa, como le viene sucediendo desde Bolivia 97’.
“Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
con el tumba'o que tienen los guapos al caminar,
las manos siempre en los bolsillos de su gabán
pa' que no sepan en cual de ellas lleva el puñal.”
Los primeros minutos fueron verdeamarelhos, Alves capitaneaba desde la derecha al Brasil más irregular de los últimos tiempos frente a un Rodríguez enorme en defensa. Sin embargo, la última línea era de cuatro jugadores y no de uno, y los errores en salida de Trauco y Ramos casi nos cuestan la vida ante Coutinho y Filipe Luis, después de que este último exigiera a un Gallese que estuvo atento y despierto en toda la noche bostoniana.
En el sector medio, la blanquirroja mostraba recuperación, en respuesta, claro, a la cantidad de balones perdidos. Ante la ausencia de grandes referentes, jugadores como Cueva y Flores aceptaban con compromiso la necesidad de liderar y protagonizar la nueva ofensiva nacional y el mismo desarrollo de juego en sí.
"Como a tres cuadras de aquella esquina una mujer
va recorriendo la acera entera por quinta vez
y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar
que el día está flojo y no hay clientes pa' trabajar."
Aquella mujer era el cuadro de un Neymar ausente. El último recuerdo ‘negro’ de dicho contexto en el que el jugador del Barcelona no estuvo tiene bien presente a los alemanes. A pesar de ello, hoy se las ingenió para encontrar con Coutinho y Willian las variantes que encontró frente a Haití. El enemigo de dicha intención tiene como nombre Pedro Gallese, el mejor jugador de esta primera ronda sin lugar a duda, anuló la ambición de Barbosa y Elías que no profetizó lo que esta noche vendría.
"Mientras camina pasa la vista de esquina a esquina,
no se ve un alma, está desierta to'a la avenida,
no se ve a nadie y esa mujer sale del zaguán
y Pedro Navaja aprieta un puño dentro el gabán."
Y vaya que dicha avenida era solitaria. Nos sobran los días en los que tuvimos que usar doble camiseta. “Porque yo creo en ti, vamos, vamos Haití” era el primer cántico de una hinchada que se reunía para ver cómo los de la CONCACAF caían goleados a manos de un Ecuador capitalizador de oportunidades. En ese momento, hayas estudiado la carrera que sea, las Matemáticas se vuelven más fieles que nunca. La diferencia de goles reducía el resultado a sólo una opción válida: matar o morir. El puñal debía ser desenfundado.
"Mientras camina del viejo abrigo saca un revolver, esa mujer,
y va a guardarlo en su cartera pa' que no estorbe,
un 38 Smith and Wilson del especial
que carga encima pa' que la libre de todo mal."
Un revólver del que se escuchó el sonido de la carga pero nunca la explosión de la pólvora. Brasil se deshacía en argumentos y Perú cambiaba las Flores por la esperanza. Edison era sustituído por el elemento que todos pedían en la Selección: Raúl Ruidíaz. El jugador de Universitario supo vestirse como el Terry que triunfó ante la ‘Canarinha’ sin dejar de lado la picardía de un chico que ha hecho de Ate su barrio y del área su casa.
"Y Pedro Navaja puñal en mano le fue pa' encima,
el diente de oro iba alumbrando toda la avenida,
mientras reía el puñal hundía sin compasión."
No hay mejor canción que la que uno escucha cuando vive lo que la melodía relata. Andy Polo por fin mostró la irreverencia que hace falta por su sector y sacó un centro que de seguro puso a bailar hasta a Rubén Blades, pues aunque Raúl, después de la acción polémica no sonrío (como niño que no admite la autoría de su travesura) el diente de oro, ese que evidencia la pérdida de otro natural pero lo reemplaza con granujada, brillaba en cada alma incaica.
Nunca se vio cosa tan parecida. Los seis minutos en los que Andrés Cunha tuvo en vilo a todo un continente fueron quizás los más largos de nuestra historia. Era necesario terminar el encuentro con un cardiólogo al lado.
La falta de concentración no fue esta vez nuestra sombra. Lo que tantas veces nos costó la ocasión de hacer historia hoy no tocó ni la puerta ni el ímpetu de un Corzo aguerrido y de un Perú que camina hacia Nueva York, la ciudad de Navaja, para seguir haciendo historia en nuestro torneo favorito, bailar esta vez no con la salsa panameña de Blades, sino con la colombiana. Va Perú, rasurado, ordenado y pulcro hacia su próxima aventura americana cantando tal vez, nuestro coro predilecto:
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay Dios…
“Por la esquina del viejo barrio lo vi pasar
con el tumba'o que tienen los guapos al caminar,
las manos siempre en los bolsillos de su gabán
pa' que no sepan en cual de ellas lleva el puñal.”
Los primeros minutos fueron verdeamarelhos, Alves capitaneaba desde la derecha al Brasil más irregular de los últimos tiempos frente a un Rodríguez enorme en defensa. Sin embargo, la última línea era de cuatro jugadores y no de uno, y los errores en salida de Trauco y Ramos casi nos cuestan la vida ante Coutinho y Filipe Luis, después de que este último exigiera a un Gallese que estuvo atento y despierto en toda la noche bostoniana.
En el sector medio, la blanquirroja mostraba recuperación, en respuesta, claro, a la cantidad de balones perdidos. Ante la ausencia de grandes referentes, jugadores como Cueva y Flores aceptaban con compromiso la necesidad de liderar y protagonizar la nueva ofensiva nacional y el mismo desarrollo de juego en sí.
"Como a tres cuadras de aquella esquina una mujer
va recorriendo la acera entera por quinta vez
y en un zaguán entra y se da un trago para olvidar
que el día está flojo y no hay clientes pa' trabajar."
Aquella mujer era el cuadro de un Neymar ausente. El último recuerdo ‘negro’ de dicho contexto en el que el jugador del Barcelona no estuvo tiene bien presente a los alemanes. A pesar de ello, hoy se las ingenió para encontrar con Coutinho y Willian las variantes que encontró frente a Haití. El enemigo de dicha intención tiene como nombre Pedro Gallese, el mejor jugador de esta primera ronda sin lugar a duda, anuló la ambición de Barbosa y Elías que no profetizó lo que esta noche vendría.
"Mientras camina pasa la vista de esquina a esquina,
no se ve un alma, está desierta to'a la avenida,
no se ve a nadie y esa mujer sale del zaguán
y Pedro Navaja aprieta un puño dentro el gabán."
Y vaya que dicha avenida era solitaria. Nos sobran los días en los que tuvimos que usar doble camiseta. “Porque yo creo en ti, vamos, vamos Haití” era el primer cántico de una hinchada que se reunía para ver cómo los de la CONCACAF caían goleados a manos de un Ecuador capitalizador de oportunidades. En ese momento, hayas estudiado la carrera que sea, las Matemáticas se vuelven más fieles que nunca. La diferencia de goles reducía el resultado a sólo una opción válida: matar o morir. El puñal debía ser desenfundado.
"Mientras camina del viejo abrigo saca un revolver, esa mujer,
y va a guardarlo en su cartera pa' que no estorbe,
un 38 Smith and Wilson del especial
que carga encima pa' que la libre de todo mal."
Un revólver del que se escuchó el sonido de la carga pero nunca la explosión de la pólvora. Brasil se deshacía en argumentos y Perú cambiaba las Flores por la esperanza. Edison era sustituído por el elemento que todos pedían en la Selección: Raúl Ruidíaz. El jugador de Universitario supo vestirse como el Terry que triunfó ante la ‘Canarinha’ sin dejar de lado la picardía de un chico que ha hecho de Ate su barrio y del área su casa.
"Y Pedro Navaja puñal en mano le fue pa' encima,
el diente de oro iba alumbrando toda la avenida,
mientras reía el puñal hundía sin compasión."
No hay mejor canción que la que uno escucha cuando vive lo que la melodía relata. Andy Polo por fin mostró la irreverencia que hace falta por su sector y sacó un centro que de seguro puso a bailar hasta a Rubén Blades, pues aunque Raúl, después de la acción polémica no sonrío (como niño que no admite la autoría de su travesura) el diente de oro, ese que evidencia la pérdida de otro natural pero lo reemplaza con granujada, brillaba en cada alma incaica.
Nunca se vio cosa tan parecida. Los seis minutos en los que Andrés Cunha tuvo en vilo a todo un continente fueron quizás los más largos de nuestra historia. Era necesario terminar el encuentro con un cardiólogo al lado.
La falta de concentración no fue esta vez nuestra sombra. Lo que tantas veces nos costó la ocasión de hacer historia hoy no tocó ni la puerta ni el ímpetu de un Corzo aguerrido y de un Perú que camina hacia Nueva York, la ciudad de Navaja, para seguir haciendo historia en nuestro torneo favorito, bailar esta vez no con la salsa panameña de Blades, sino con la colombiana. Va Perú, rasurado, ordenado y pulcro hacia su próxima aventura americana cantando tal vez, nuestro coro predilecto:
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ay Dios…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






